Hay vidas que, a través de los años, se entrelazan con las de muchas otras personas y llegan a ocupar un lugar especial en sus recuerdos. Hoy dedicamos estas palabras a María Pérez Ascencio, a quien algunas personas conocieron con cariño como “Juanita”.
A lo largo de sus 97 años, María fue parte de una historia que se construyó día a día, con experiencias, etapas y momentos que dieron forma a su camino. Una vida que hoy llega a su fin, pero cuyo recuerdo permanece en quienes tuvieron la oportunidad de conocerla y compartir parte de su historia.
Su partida deja una ausencia entre sus hijos, familiares y personas cercanas, y abre un tiempo para volver la mirada hacia los recuerdos, reconocer lo vivido y conservar aquello que permanece en la memoria de quienes hoy la despiden.
Hoy honramos su vida y su paso por este mundo, respetando la historia que le perteneció y el lugar que ocupó en la vida de quienes la rodearon. Que los recuerdos compartidos encuentren un espacio para permanecer y que su memoria sea siempre motivo de cariño para quienes la llevan en el corazón.
María Pérez Ascencio
“Juanita”
Una vida termina, pero los recuerdos que deja siguen formando parte de nuestra historia.